leyó cada palabra.
Después firmó.
Sin ocultar documentos.
Sin promesas ambiguas.
Sin pensar que el dinero podría reparar lo ocurrido.
Cuando todo quedó concluido conforme al procedimiento aplicable, Daniel les entregó la documentación.
Evelyn la recibió con ambas manos.
No sonrió inmediatamente.
No sintió una alegría explosiva.
Sintió algo mucho más profundo.
Alivio.
Al salir del edificio, Adrian caminó a su lado.
La lluvia había cesado.
—¿Cuándo sale tu avión?
—Mañana por la mañana.
—¿Ethan irá a buscarte?
—Sí.
Adrian apretó la mandíbula.
Había investigado al científico.
Conocía sus premios,