EL MEJOR AMIGO DE MI ESPOSO LLEVABA A NUESTRA HIJA DE 16 AÑOS A SUS CLASES DE BALLET TRES VECES POR SEMANA. DE PRONTO, ELLA DEJÓ DE HABLARNOS, ESCONDIÓ SUS ZAPATILLAS Y COMENZÓ A LLORAR A PUERTA CERRADA. UN DÍA FUI A LA ACADEMIA SIN AVISAR Y DESCUBRÍ QUE MI HIJA NO ESTABA ALLÍ. CUANDO SU MAESTRA ME DIJO: «SEÑORA, ¿SU HIJA NO LE HA KARACONTADO LO QUE ESTÁ PASANDO?», SENTÍ QUE EL MUNDO SE ME VENÍA ENCIMA.

maestra cerró la puerta.

Después me observó con preocupación.

—Señora Verónica…

Hizo una pausa.

—¿Su hija no le ha contado lo que está pasando?

No pude responder inmediatamente.

Durante unos segundos estuve convencida de que estaba a punto de escuchar la peor noticia de mi vida.

Pensé en Julián.

En el automóvil.

En los secretos.

En el llanto de Camila.

Sentí que las piernas me temblaban.

—Dígame qué está pasando —murmuré.

La maestra respiró profundamente.

—Camila no ha participado en las clases desde hace casi un mes.

La miré sin