tratamiento y vigilancia.
Hubo consultas.
Estudios.
Ajustes.
Y muchas conversaciones sobre qué actividades podía realizar con seguridad.
No todas las respuestas llegaron inmediatamente.
La posibilidad de regresar al ballet avanzado seguía siendo incierta.
Dependía de su evolución y de lo que los especialistas consideraran seguro.
Al principio aquella incertidumbre la desesperaba.
—¿Y si nunca puedo volver a bailar como antes? —me preguntaba.
Yo me sentaba junto a ella.
—Entonces encontraremos otra manera de que sigas haciendo lo que amas.
Camila bajaba la mirada.
—Pero no sería lo mismo.
Le tomaba