de Esteban comenzó a desmoronarse.
Mariana tuvo que volver a declarar.
Un abogado le preguntó:
—¿Por qué permitió que su hermana tuviera acceso a información financiera sensible?
Mariana no intentó parecer perfecta.
—Porque confiaba en ella. Era mi hermana y llevaba años trabajando conmigo. Darle demasiado acceso fue un error administrativo. Pero confiar en alguien no significa autorizarlo a robar.
Meses después llegó la resolución.
Las nuevas pruebas habían debilitado de forma decisiva los elementos que sustentaron la condena original.
El tribunal concedió el reconocimiento de inocencia de Mariana.
Sofía