horas encerrada con tus libros.
Alguien cambió de tema antes de que terminara la frase. Recuerdo que me serví otro poco de arroz para disimular. Parece una tontería, pero cuando pasas años acostumbrándote a hacerte pequeña, hasta comer puede convertirse en una manera de esconder la cara.
Lo que ellos ignoraban era que, unos meses después, mi trabajo iba a exigir una decisión que me quitaría el sueño durante días. Una intrusión informática había afectado a sistemas de apoyo logístico vinculados a operaciones navales. No voy a describir procedimientos ni