En plena audiencia de divorcio, mientras él sonreía convencido de haberme dejado sin nada,

examinó los documentos y pidió una medida urgente de preservación de activos.

Mientras trabajaban, Inés recibió un correo de un periodista económico. Álvaro ya había hablado con la prensa. Se presentaba como víctima de una “familia poderosa” que había utilizado estructuras societarias para arrebatarle una empresa “creada con sus propias manos”.

Lucía leyó el mensaje 2 veces.

—No respondamos todavía.

—Está intentando ganar la historia antes de perder los documentos —dijo Inés.

—Entonces dejemos que hable.

Aquella misma noche apareció otro problema.

Julián recibió una llamada de Ignacio Cifuentes.

Quería