En plena audiencia de divorcio, mientras él sonreía convencido de haberme dejado sin nada,

registrada en Malta. La empresa, llamada North Meridian Advisory, había recibido 1,6 millones de euros vinculados a estructuras controladas por Álvaro y después había redistribuido el dinero hacia cuentas en Luxemburgo, Suiza y Dubái.

Lucía tardó varios segundos en hablar.

—¿Por qué seguiste trabajando con él?

—Porque si me iba, perdía el acceso. Y porque sabía que, si algún día alguien investigaba de verdad, necesitaría documentos, no sospechas.

Clara pidió que todo fuera entregado formalmente.

La medida de preservación de activos se presentó a la mañana siguiente.

A las