sobre sus movimientos financieros continuó por otra vía.
La mañana en que Inés la llamó para decirle que el divorcio ya era definitivo, Lucía estaba reunida con Samuel y el equipo de recursos humanos.
En la pared había 5 propuestas para el nuevo nombre de la empresa.
Lucía salió al pasillo y escuchó la noticia en silencio.
—Ya está —dijo Inés.
Lucía apoyó la espalda contra la pared. Durante unos segundos recordó la finca de Segovia, el olor del despacho de su abuelo, las partidas de ajedrez, la última conversación