volvió más claro. Una tarde, mientras Lucía lo acompañaba en su despacho, el anciano le explicó que Álvaro gestionaba participaciones pertenecientes a Valverde Patrimonial S.L., la sociedad familiar, pero hablaba de ellas como si fueran suyas.
—Gestionar no es poseer —le dijo—. Y quien confunde ambas cosas termina creyendo que también puede poseer a las personas.
Eduardo falleció 11 meses después. Álvaro no estuvo con Lucía aquella noche; tenía una cena con inversores. Después del funeral, su desprecio dejó de ser sutil. Excluyó a Lucía de reuniones, contrató a