a solicitar una prueba de ADN. Yo firmaré la autorización como padre legal de Lucía.
Pero esa tarde ocurrió algo inesperado.
Rebeca denunció que Mariana había robado unos aretes de perlas pertenecientes a Sofía.
Los policías acudieron a la residencia.
Encontraron las joyas dentro del casillero que Mariana utilizaba cuando trabajaba allí.
Sin embargo, Diego había revisado las cámaras de seguridad.
Y encontró una grabación donde Rebeca entraba al cuarto de empleados llevando precisamente aquel estuche.
Cuando los agentes vieron el video, todo cambió.
Pero Rebeca ya había ejecutado otro