a esos documentos, había algo todavía más inquietante: una solicitud para tramitar una autorización de viaje que Diego jamás había firmado.
PARTE 3
Diego revisó tres veces los documentos que su abogado había encontrado entre los archivos de la computadora familiar.
Los boletos estaban comprados para el domingo a las siete de la mañana. La escuela se encontraba en Suiza y la inscripción del primer semestre ya estaba pagada.
Pero lo que más le preocupó fue aquella solicitud de autorización de viaje.
Al pie del documento aparecía su nombre completo,