el pastel que había comido en su cumpleaños.
No comprendía todavía la magnitud de lo sucedido.
Y Mariana agradeció que así fuera.
Después de seis años, podía estar cerca de su hija sin pedir permiso para quererla.
El lunes siguiente, Diego y Mariana presentaron formalmente sus denuncias ante la Fiscalía.
Celia entregó las copias de los expedientes y aceptó declarar sobre su propia participación.
La investigación alcanzó al médico que había firmado los certificados y a varias personas vinculadas con la antigua clínica.
También comenzaron a revisarse otros expedientes de