Lucía como si fuera mi hija.
Hizo una pausa.
—Y te amo.
Elena cerró los ojos unos segundos.
Cuando volvió a abrirlos, estaba sonriendo.
—¿Sabes qué me preguntó Lucía la semana pasada?
—Me da miedo saberlo.
—Me preguntó si era posible tener dos papás.
Arturo dejó de respirar.
Elena continuó:
—Me dijo que ella siempre tendría a Diego como su papá, pero que sentía que tú también eras su papá aquí.
Arturo miró a la niña junto a la fuente.
—¿Qué le dijiste?
—Que querer a una persona nueva no