EL AMOR QUE NO NECESITABA SACRIFICIOS

trabajo.

Después hablé con mi médico sobre las actividades que podía realizar sin poner en riesgo la recuperación.

Me indicó que debía respetar la inmovilización, acudir a las revisiones y comenzar la rehabilitación únicamente cuando fuera apropiado.

También me recomendaron algunas adaptaciones para vestirme, cocinar y desenvolverme en casa utilizando el brazo sano.

Poco a poco empezó a formarse un plan.

Lucía vendría algunos días.

Mi madre se encargaría de preparar comidas que pudiera guardar en recipientes fáciles de abrir.

Podría contratar ayuda doméstica unas horas por semana mientras fuera