EL AMOR QUE NO NECESITABA SACRIFICIOS

de algunos animales que participaban en el programa.

Valeria hablaba con entusiasmo.

Me explicó cómo trabajaban con los veterinarios, cuáles eran las medidas de seguridad y por qué era importante adaptar cada actividad a las necesidades de los pacientes.

La escuché sin interrumpirla.

Hasta que llegamos a una esquina.

Allí había una fotografía enmarcada.

Era una imagen de Valeria durante su formación en Querétaro, acompañando a una perrita rescatada mientras un profesional supervisaba sus ejercicios.

Debajo habían colocado una frase:

«Toda recuperación comienza cuando alguien cree que todavía es posible