Me fui un mes y, cuando regresé, mi marido y mi hija descubrieron que ya no pensaba seguir rogando por un lugar en mi propia familia

límites en casa?

Daniel me miró.

—Sofía.

—¿Quién suele organizar horarios?

—Sofía.

—¿Quién suele consolar después?

—Sofía.

La psicóloga juntó las manos.

—Entonces la niña ha asociado a mamá con obligación y a otras figuras con diversión.

Clara apareció inevitablemente en la conversación.

La psicóloga no la demonizó.

Solo dijo:

—Si un adulto secundario siempre ofrece placer sin responsabilidad, el niño naturalmente lo idealiza.

Daniel se quedó muy quieto.

Yo también.

—Eso no significa que Mia no quiera a su madre.

La mujer me miró.

—Significa que todavía no entiende