PARTE 2 — EL SECRETO OCULTO EN KARALA CELDA NÚMERO 9

figuraba en el expediente judicial de Carolina.

Ricardo leyó el nombre dos veces.

Eduardo Salinas.

El esposo al que Carolina había matado.

—¿Cómo es posible? —murmuró.

El investigador explicó que Eduardo había tenido participaciones en varios negocios antes de su muerte.

Uno de ellos estaba relacionado con servicios de vigilancia.

Ricardo comprendió que aquella conexión debía investigarse.

Pero el descubrimiento más importante llegó al revisar los documentos del juicio.

Carolina había sido condenada sin una defensa efectiva.

No se habían presentado todos los antecedentes de violencia familiar.

Tampoco se había