durante dos años!
—Porque renuncié a mi empleo para cuidar a tu madre.
—Fue decisión tuya.
Ahí estaba.
La frase que, sin saberlo, terminó de enterrar nuestro matrimonio.
Fue decisión tuya.
Lo miré.
Durante dos años había vivido esperando agradecimiento.
No adoración.
No premios.
Solo reconocimiento.
Y ahora entendía que Ethan había reescrito todo en su cabeza.
Yo no había sacrificado mi carrera por su familia.
Había tomado una decisión personal de la que él no era responsable.
Yo no había cuidado a su madre.
Simplemente había elegido hacerlo.
Él