tenía el celular en la mano. —Mi prometida empujó a su hermana por las escaleras —dijo al operador, con la voz rota—. No puede mover las piernas. Hay sangre. Renata salió corriendo. Escuché la puerta principal cerrarse de golpe. Después todo se volvió sirenas, botas, voces entrenadas. —Posible lesión medular. Collar cervical. Presión 90/60. Pupilas reactivas. Me subieron a una camilla rígida y el dolor me atravesó como electricidad. En la ambulancia, una paramédica me preguntó mi nombre. —Elisa Robles —susurré. —¿A dónde la llevamos? —preguntó alguien. —Al Metropolitano
# MI HERMANA ME EMPUJÓ POR LAS ESCALERAS POR LA HERENCIA DE PAPÁ… PERO NO SABÍA QUE EL HOSPITAL AL QUE ME LLEVARON ERA MÍO