ME ARROJÓ A UN FOSO DE SERPIENTES PARA COMPLACER A SU AMANTE… SIETE AÑOS DESPUÉS, VOLVIÓ A VERME Y CAYÓ DE RODILLAS

bala en mi cuello y la promesa de aquel joven que decía entregarme su vida.

Después recordé a mi padre.

Su tumba.

La oscuridad del foso.

Y los siete años que había necesitado para recuperar mi paz.

—No —dije—. No queda ninguna.

Adrian agachó la cabeza.

No gritó.

No me amenazó.

No intentó detenerme.

Por primera vez, aceptó una decisión mía sin tratar de cambiarla.

9. El verdadero precio de perderme
Las investigaciones continuaron durante meses.

Sophie y Charles Mercer fueron procesados por los delitos financieros y documentales que las