El multimillonario fingió viajar a Canadá porque sospechaba que su ama de llaves hacía algo a sus hijas cuando él no estaba. Regresó en secreto y encendió las cámaras ocultas… Pero 45 minutos después, salió de la sala de seguridad pálido y caminó directamente hacia su prometida.

Miré a Laura.

—¿Movimientos?

Ella asintió.

—Mientras usted subía, pedí al equipo financiero que revisara las cuentas domésticas administradas durante los últimos meses.

Renata dio un paso atrás.

Laura continuó:

—Encontramos 4 transferencias que requieren explicación.

Vi cómo Renata apretó la mandíbula.

—¿De cuánto estamos hablando?

Laura puso una hoja frente a mí.

Casi 26 millones de pesos.

Dinero enviado desde cuentas destinadas a gastos de la casa hacia empresas vinculadas con familiares de Renata y, posteriormente, a cuentas en el extranjero.

La miré.

—¿Robaste dinero?

—No.

—Aquí están las