donaciones anuales de infraestructura de esta academia. Y creo que es momento de que el consejo directivo y yo tengamos una conversación muy seria sobre cómo se administran esos recursos.
Subimos los tres al sedán negro.
La primera parada no fue la dirección de la escuela, sino el hospital público donde la madre de Maya permanecía internada en una sala común saturada. Utilicé mi influencia médica y mis recursos para trasladarla de inmediato a una clínica de rehabilitación privada de primer nivel, liquidando la totalidad de los adeudos acumulados y