Colgué el teléfono y me quedé mirando el reflejo de mi rostro en el cristal oscuro de la escotilla.

Intenta dar la orden de desembarco. Haz que Alejandro revise la lista de tripulación y descubra quién figura como propietaria fiduciaria del sesenta por ciento de las acciones de este yate.

Una contracción espasmódica le paralizó las facciones a la mujer.

Durante cinco años, ella y la red de oficiales corruptos que rodeaban la agregaduría naval habían creído que el patrimonio de doña Elena se había diluido en donaciones anónimas y gastos médicos en Suiza.

Jamás sospecharon que la vieja matriarca de los Benítez, descendiente directa de los hacendados que