Una niña de 7 años entró empapada a la comisaría sosteniendo a su hermana gemela y dijo: —Mi papá la obligó a beber algo. Luego se quitó el zapato y sacó una jeringa escondida bajo la plantilla. 11 minutos después, una camioneta negra frenó frente a la puerta. La niña miró por el cristal, empezó a temblar y susurró: —Es él. La agente vio al hombre acercarse… y cerró la comisaría con llave.kara

antes.

El padre aseguraba que sus hijas habían escapado después de negarse a tomar un medicamento.

El nombre del denunciante apareció en la pantalla.

Dr. Esteban Luján.

Pediatra.

Conocía el apellido.

Había visto su fotografía en anuncios de una clínica privada de la ciudad.

Un médico reconocido.

Entrevistas en televisión local.

Conferencias sobre salud infantil.

Premios.

Y 2 niñas aterrorizadas pidiendo que no lo llamáramos.

Camila observó el monitor.

—Ese es mi papá.

En ese momento vimos unas luces atravesar los ventanales.

Pensé que era la ambulancia.

No lo era.