Una niña de 7 años entró empapada a la comisaría sosteniendo a su hermana gemela y dijo: —Mi papá la obligó a beber algo. Luego se quitó el zapato y sacó una jeringa escondida bajo la plantilla. 11 minutos después, una camioneta negra frenó frente a la puerta. La niña miró por el cristal, empezó a temblar y susurró: —Es él. La agente vio al hombre acercarse… y cerró la comisaría con llave.kara

Una camioneta negra se detuvo frente a la comandancia.

Un hombre con saco oscuro bajó bajo la lluvia.

Llevaba un teléfono en una mano.

En la otra sostenía una mochila infantil rosa.

Camila quedó completamente inmóvil.

Renata soltó un gemido.

—Es él.

Me levanté.

Caminé hacia la entrada.

Y cerré la puerta con llave.

Parte 2: El doctor Esteban Luján golpeó el vidrio.

—¡Oficial! ¡Abra inmediatamente! ¡Mis hijas están ahí!

Camila escondió a Renata detrás del mostrador.

Yo permanecí frente a la puerta.

—La ambulancia viene en camino, doctor.

Su