silencio del otro lado duró varios segundos.
Después Mauricio cambió completamente de tono.
—Hermana, podemos arreglar esto.
Daniela casi se rio.
—¿Qué quieres arreglar primero? ¿Ocho años de transferencias o la casa?
—Mamá y papá te contaron solo una parte.
—Perfecto. Cuéntame la tuya.
—Abre.
—Habla desde ahí.
Mauricio guardó silencio.
Entonces cometió el error que Daniela necesitaba.
—Yo iba a devolver el dinero.
Su padre levantó la cabeza.
Daniela activó la grabación.
—¿Qué dinero?
Mauricio comprendió demasiado tarde.
—No juegues conmigo.
—¿El dinero que decías que entregabas a nuestros