que el éxito consistía en crecer, comprar, conquistar mercados y no necesitar a nadie.
Ahora esperaba toda una tarde para escuchar a una niña de tres años decirle que había dibujado una vaca.
Y aquello le parecía más importante que cualquier junta directiva.
Pero había un problema que no podían seguir ignorando.
La casa.
Una tormenta especialmente fuerte reveló hasta qué punto estaba deteriorada.
El agua comenzó a filtrarse por tres habitaciones. Mariana colocó cubetas mientras Alejandro movía muebles. En mitad de la noche parte del yeso húmedo cayó cerca