Ver a su primer amor cargando un colchón bajo el sol después de 26 años fue suficiente para detener al multimillonario, pero no para prepararlo para lo que ella dijo: “Mi hija y yo aprendimos a sobrevivir sin ti”. Él no respondió; pidió revisar antiguos registros y abrió una carpeta que vinculaba a una poderosa familia con casi 2 millones de pesos desaparecidos… y con un secreto sobre la niña.

si le hubieran regalado un palacio.

Mariana observó a Alejandro sentado en el piso armando un rompecabezas con la niña.

Por primera vez sintió miedo por una razón distinta.

Ya no temía que él entrara en sus vidas.

Temía que volviera a salir.

—Esto no puede durar para siempre —le dijo una tarde.

—¿Qué cosa?

—Tú aquí.

Alejandro la miró.

—Tienes empresas en Guadalajara, oficinas, viajes, gente que depende de ti. Algún día vas a cansarte del rancho, del pueblo, de jugar al papá.

—No estoy jugando.

—Tú entiendes lo