Ver a su primer amor cargando un colchón bajo el sol después de 26 años fue suficiente para detener al multimillonario, pero no para prepararlo para lo que ella dijo: “Mi hija y yo aprendimos a sobrevivir sin ti”. Él no respondió; pidió revisar antiguos registros y abrió una carpeta que vinculaba a una poderosa familia con casi 2 millones de pesos desaparecidos… y con un secreto sobre la niña.

Sofía perseguía mariposas entre unas plantas recién sembradas.

—Ese es justamente el problema.

Alejandro esperó.

—Nunca dejé de quererte por completo.

Él contuvo el aire.

—Pero querer a alguien no borra veintiséis años. No convierte automáticamente el abandono en una equivocación pequeña.

—Lo sé.

—Yo necesito algo más que amor.

—Dime qué.

Mariana finalmente lo miró.

—Necesito saber que cuando la vida deje de parecerte bonita también vas a estar aquí.

Alejandro no hizo otra promesa grandiosa.

Solo respondió:

—Entonces observa.

Y eso hizo ella.

Observó.

Pasaron los meses.

Alejandro