El Niño Que Le Pidió Un Perro Al Hombre Más Temido Del Parque kara

Bruno durante casi diez minutos sin hablar.

Javier no llenó el silencio.

No hizo bromas

No intenté animarla a la fuerza.

Solo se sentó en la silla, demasiado grande para ella, como siempre.

Al salir, la madre de Inés le cogió la mano.

“Ha sido la primera vez que se deja tocar desde que llegamos”, susurró.

Javier no respondió seguidamente.

Miró a Bruno

Luego miró hacia el pasillo, donde yo seguía quieta, con el café ya frío.

“Eso no lo hemos hecho nosotros”, dijo. “Eso empezó a ser un niño