pausa fue la primera cosa que cambió la conversación.
Hasta ese momento, él había estado preguntando.
Ahora tenía que explicar.
—Hay algo que tengo que revisar —dijo finalmente.
—¿Qué cosa?
Otra pausa.
—Cosas del negocio.
Inés escribió otra palabra en la hoja.
Acceso.
Yo la miré.
No era una acusación.
Era una descripción de lo que estaba pasando.
Sergio quería entrar.
Yo tenía las llaves.
Él sabía que estaba enferma.
Y todavía no sabía que yo lo había visto en el dormitorio.
Por eso decidí no decirle nada sobre la