a él junto al escenario.
Le dijo algo al oído.
Rodrigo sonrió.
Después colocó una mano en su cintura.
Exactamente igual que en la fotografía de Claudia.
Mateo apretó mi mano.
-Mamá.
-No.
-Solo quiero preguntarle algo.
-Mateo.
Pero ya se había levantado.
Cruzó el salón entre mesas llenas de empresarios, clientes y miembros del consejo.
Se detuvo frente a Rodrigo.
Camila fue la primera en verlo.
Su sonrisa desapareció.
Mateo señaló la mano de su padre.
-Papá, ¿quién es ella?
Rodrigo retiró inmediatamente la mano.
-Mateo, vuelve con tu