a abrirse.
Una mujer entró.
Cabello oscuro.
Vestido negro.
Un collar de diamantes.
Camila.
Y lo más interesante no fue verla.
Fue ver la expresión de Rodrigo cuando comprendió que su esposa, su hijo y su amante acababan de quedar bajo el mismo techo.
Parte 3
Durante casi 1 hora, Rodrigo intentó controlar la situación.
Camila se mantuvo junto a varios ejecutivos.
Yo permanecí sentada con Mateo.
Y Rodrigo caminaba de un lado a otro fingiendo que todo era normal.
Hasta que olvidó que lo estábamos mirando.
Camila se acercó