A mi hija de 10 años le faltaban 38,000 pesos para la colegiatura, así que llamé a mi ex por la pensión atrasada. Su secretaria se burló: —Deja de pedirle dinero, mujer inútil. Entonces escuché a mi ex decir: —La niña salió igual de costosa que su madre. 3 minutos después, ella publicó el Chanel de 158,900 pesos que él acababa de regalarle. Pero ninguno notó los 4 números visibles en el recibo.

siguió por meses.

Yo nunca le expliqué a mi hija los detalles.

Solo le dije:

-Tu escuela está pagada.

Ella me miró desde la mesa de la cocina.

-¿Toda?

-Toda.

-¿Y el próximo año?

-También.

Sofía dejó el lápiz.

Luego rodeó mi cintura con los brazos.

No sabía cuánto necesitaba ese abrazo hasta que lo sentí.

-Mamá.

-¿Qué?

-Entonces sí puedo participar en la competencia de ciencias.

Cerré los ojos.

-Puedes participar en todas las que quieras.

Meses después volví a trabajar tiempo completo.

No porque quisiera demostrarle algo a