sabía lo del canal. Lucía se enteró esta tarde. Le dijo que no aceptaría un peso más.
Miré los platos rotos.
Don Ernesto asintió.
—Mateo insistió. Ella se negó. Empezaron a discutir. Un empleado chocó con una bandeja.
Entonces comprendí la llamada.
—Cuando usted dijo que había intentado hacerlo otra vez…
—Estaba intentando darle su sueldo de hoy.
Parte 3
Me volví hacia Mateo.
—¿Por qué no me dijiste nada?
Se limpió los ojos con la manga.
—Porque me ibas a hacer dejar el trabajo.
—Te persiguieron.
—Lo sé.
—Pudieron