un barranco.
Rafael quedó atrapado.
—El vehículo se estaba deslizando. Yo sabía que iba a caer.
Entonces apareció un muchacho que regresaba de trabajar.
Se detuvo.
Bajó entre la lluvia.
Rompió una ventana y consiguió sacar a Rafael segundos antes de que la camioneta se precipitara.
Pero el terreno cedió.
El joven cayó por la pendiente.
Rafael sobrevivió.
El muchacho no.
—Durante años busqué a su familia —dijo Rafael con la voz rota—. Él trabajaba por temporadas y ese día no llevaba identificación. Después de semanas encontraron sus restos mucho