seis años antes. Desde entonces había llenado sus días de reuniones, negocios y viajes para no volver a una casa vacía.
Hasta que decidió terminar una búsqueda que llevaba años posponiendo.
Una mañana fría llegó con una de las maletas del primer día.
—Hoy sí —dijo—. Ya no tengo derecho a seguir callando.
Se sentaron en la cocina.
Rafael puso la maleta sobre la mesa.
—Hace siete años regresaba de Saltillo. Había tormenta. Yo manejaba demasiado rápido.
En una curva perdió el control.
La camioneta quedó detenida al borde de