“Mi esposo me confesó que amaba a otra… y lo que hice después lo dejó sin palabras”

mundo para que cupiera dentro del suyo.

Nunca me lo pidió directamente.

Eso era lo más peligroso.

A veces una mujer no necesita que le ordenen desaparecer. Basta con que la amen más cuando ocupa menos espacio.

Acepté leer el guion.

La protagonista se llamaba Elena. En la primera escena, encontraba a su esposo besando a otra mujer en una tienda de flores. En la última, abría una escuela de actuación para niñas sin recursos.

Cuando terminé de leer, llamé a Sofia.

—Quiero hacerlo.

—¿Estás segura? Será intenso.

—Precisamente por