Fue un hombre que creyó que mantenerse neutral era lo mismo que ser justo.
Fue una suegra que confundió el apellido con el derecho a controlar.
Y fueron dos adultos que, cuando finalmente tuvieron la oportunidad de destruirse, decidieron no convertir a un niño en el campo de batalla.
Una vez, en la escuela, le pidieron a Mateo dibujar a su familia.
Dibujó una mujer de cabello largo, un hombre altísimo y un niño en medio sosteniendo un dinosaurio.
Arriba escribió con letras chuecas:
“Nos tardamos, pero sí llegamos.”
La