lugar. Si el dinero había llegado después del matrimonio, la compra no podía ser anterior. La fecha de la escritura había sido manipulada.
A las diez con tres minutos, Mauricio entró. Traía saco caro, barba recortada y la seguridad de quien estaba acostumbrado a dominar una sala.
—Verónica les contó su versión —dijo.
—No es una versión —respondió Elena—. Cambiaste fechas, escondiste bienes y dejaste a tus hijos sin casa.
Mauricio insistió en que todo era legal. Verónica enumeró las operaciones simuladas, la posible falsificación documental y las pruebas para