La Mentira Más Bonita del Hombre Tatuado que Salvó a una Anciana

y tenía el cuello completamente tatuado de negro hasta la barbilla. Tenía pinta de ser alguien con quien no querrías cruzarte de noche en un callejón oscuro.

Yo ya tenía la mano temblando bajo el mostrador, rozando el botón de alarma. Estaba absolutamente convencida de que iba a gritarle a la pobre mujer por hacerle perder el tiempo.

Pero hizo algo totalmente inesperado. Algo que hizo enmudecer a todo el local.

Posó su mano enorme y áspera con una suavidad increíble sobre el hombro encorvado de Carmen. Ella se sobresaltó