Y cada vez que alguien en la cola se impacienta porque una persona mayor tarda en contar monedas, yo levanto la vista.
Miro hacia la puerta.
Y recuerdo que nunca sabemos qué historia carga quien tenemos delante.
Quizá una barra de pan no es solo una barra de pan.
Quizá un saco de pienso no es solo comida para un perro.
Quizá una mentira, cuando nace del amor y termina en verdad compartida, puede ser el puente que salva a dos personas a la vez.
Rafa no fue el amigo