La Mentira Más Bonita del Hombre Tatuado que Salvó a una Anciana

de Carlos.

No al principio.

Pero con el tiempo entendí algo.

Hay amistades que empiezan antes de conocerse.

Porque Carlos quiso tanto a su madre y a su perro, que

dejó en el mundo un hueco con su forma.

Y Rafa, sin saberlo, llegó un día y se sentó justo ahí.

No para reemplazarlo.

Nadie reemplaza a un hijo.

Sino para ayudar a que su amor siguiera caminando.

Cada tarde, a las cinco, cuando veo pasar a ese hombre enorme con su chupa vieja, a esa anciana pequeña con su