Mi mejor amiga me envió “por accidente” una foto abrazando a mi esposo. En lugar de reclamarles, la publiqué para felicitarlos… y a la mañana siguiente tenía 180 llamadas perdidas.

que Daniel había pedido que cerraran el incidente por considerarlo una falsa alarma.

Ahora comprendía por qué.

Tomé mi teléfono personal y llamé a una abogada.

—Señora Williams, soy Emily Carter.

—Emily. ¿Ha ocurrido algo?

—Sí. Creo que hoy intentarán acusarme de robar propiedad intelectual de mi empresa.

Hubo un silencio.

—¿Tiene pruebas?

—Tengo documentación suficiente para solicitar una investigación independiente. Y acabo de encontrar una solicitud de despido que todavía no me han comunicado.

—No se enfrente a ellos sola. Envíeme únicamente los documentos que pueda compartir legalmente conmigo.