que ella, Diego o tus padres se
molestan conmigo. Dime una cosa: ¿quién es tu esposa?
Su expresión cambió.
—Laura está ahí porque es la mamá de Diego. Es por comodidad.
Me reí, aunque me ardían los ojos.
—Claro. A ella la comodidad le da un lugar permanente. Yo tengo que ganármelo cada semana.
Sofía se soltó de mis brazos.
Antes de que pudiera detenerla, corrió hacia el bote de basura.
—Papá, no te enojes con mamá. Yo tuve la culpa. Voy a devolverle el pollo a Diego…