Rentó un cuarto húmedo cerca de la central camionera. Óscar prometió ayudarla, pero dos meses después desapareció. Cuando Mariana intentó buscarlo en el taller, descubrió que había dejado el trabajo.
Durante el embarazo comía lo que podía. Trabajaba largas jornadas de pie y acudía a sus consultas cuando conseguía permiso y dinero para trasladarse.
Una madrugada comenzó a sentir contracciones.
Todavía faltaban varias semanas para el parto.
Llegó al hospital acompañada por una vecina que apenas conocía.
Su hija nació prematuramente, con poco más de un kilogramo de peso. Los