Durante mi visita a casa de mi hijo, vi que mi nieto de 8 años escondía una libreta y llevaba comida al segundo piso, cerrado desde hacía tres meses.

mujer que llevaba tantos años sentándose a su mesa.

—No digo que mi madre haya causado la muerte de Alma —aclaró Mariana—. Mi bebé estaba muy enferma y los médicos hicieron lo posible. Pero mi mamá sí decidió abandonarme cuando más la necesitaba. Eso jamás lo pude olvidar.

Después de la tragedia, Mariana sobrevivió trabajando como cajera, empleada y auxiliar contable.

Su padre le llamaba ocasionalmente, siempre a escondidas.

Le preguntaba si tenía trabajo, si estaba comiendo, si necesitaba algo.

Pero jamás se atrevió a enfrentar a su esposa.

Cuatro