lo había hecho.
Pero saber que había pensado en ella durante aquellos años cambió algo dentro de su corazón.
Entonces Ernesto encontró otro documento.
Era una copia antigua del registro hospitalario de Alma, guardada cuidadosamente entre dos fotografías.
Aparecían su nombre completo, su fecha de nacimiento y la anotación de su fallecimiento catorce horas después.
Mariana sintió que le faltaba el aire.
—¿Por qué mi madre tenía esto?
Ninguno pudo responder.
Teresa había conservado durante veinte años un documento relacionado con la nieta que nunca quiso conocer.
A su lado