durante su enfermedad, apareció preguntando por el departamento.
Insinuó que Mariana estaba aprovechándose de su madre y que deberían vender la propiedad.
Ernesto lo enfrentó con tranquilidad.
—El departamento sigue perteneciendo a Teresa. Nadie va a venderlo ni a conseguir firmas de una persona cuya capacidad para decidir debe evaluarse adecuadamente.
Después descubrieron que Teresa había otorgado un testamento años antes de enfermarse. En él había nombrado beneficiarias a Mariana y, en su caso, a sus descendientes.
Ernesto explicó que aquel documento no cambiaba la propiedad mientras Teresa viviera y