Durante mi visita a casa de mi hijo, vi que mi nieto de 8 años escondía una libreta y llevaba comida al segundo piso, cerrado desde hacía tres meses.

durante su enfermedad, apareció preguntando por el departamento.

Insinuó que Mariana estaba aprovechándose de su madre y que deberían vender la propiedad.

Ernesto lo enfrentó con tranquilidad.

—El departamento sigue perteneciendo a Teresa. Nadie va a venderlo ni a conseguir firmas de una persona cuya capacidad para decidir debe evaluarse adecuadamente.

Después descubrieron que Teresa había otorgado un testamento años antes de enfermarse. En él había nombrado beneficiarias a Mariana y, en su caso, a sus descendientes.

Ernesto explicó que aquel documento no cambiaba la propiedad mientras Teresa viviera y