Beatriz.
Lucía colocó su celular frente a él.
—Don Anselmo, necesitamos que cuente la verdad.
El anciano aceptó voluntariamente que lo grabáramos.
Dijo su nombre completo, explicó que estaba consciente y confirmó que yo no había robado nada. También relató cómo Héctor había aprovechado su confianza para conseguir firmas y mantenerlo aislado.
—Esa señora me salvó la vida —declaró—. Le entregué una caja porque contiene la prueba de que doné los terrenos del manantial para beneficio del pueblo. No quiero que los vendan.
Después nos pidió localizar a Josefina Castillo,